sábado, 7 de septiembre de 2019

Consulado Caribe: RIGOBERTO ES DEL CINE Y LA MÚSICA

El largometraje documental de Rigoberto López "Yo soy del son a la salsa" es una de las joyas cinematográficas del Caribe, retrata el nacimiento y desarrollo de la salsa como ritmo musical desde su antepasado principal el son cubano. Hay muchos documentales que tratan el tema salsero o de la música popular afrocaribeña, quizá "Our latin thin" (Nuestra Cosa) de Leon Gast para el sello Fania sea el más conocido o el "Buena Vista Social Club" de Win Wenders, también me viene a la memoria "Nosotros la Música" de Rogelio Paris y tantos otros, todos maravillosos trabajos. Pero el de Rigoberto contiene un rigor investigativo y una diversidad de voces que lo convierte en una pieza fundamental para entender el desarrollo de la música afrocaribeña.

Rigoberto López se juntó con el también cubano Leonardo Padura para escribir aquel proyecto que luego se hizo película gracias al apoyo de Ralph Mercado conocido productor musical y corresponsable del boom salsero en su mejor época. Fue estrenada en 1996 y en su corrida por salas, muestras y festivales coleccionó aplausos y premios en diferentes países; elogiada por la comunidad musical y la cinematográfica por igual. Con los años conocí a Rigoberto en La Habana y no hicimos más que hablar de música y su película, hasta que bromeando me dijo: - "oye, pero yo he hecho otras cosas".

Y no era mentira. El cubano desarrollo una filmografía interesante con la que con el tiempo me familiaricé. Pero creo, y de seguro él estará de acuerdo conmigo, que su mayor obra fue la creación de la Muestra Itinerante de Cine del Caribe, que presidió desde su fundación en 2006. La Muestra caribeña se convirtió en una herramienta de divulgación de nuestra cultura diversa por todo el Gran Caribe, y hoy día es un importante centro de documentación del cine y el video de la región desde su sede en La Habana.

Rigoberto era una conversación obligada en cada encuentro, fuese en La Habana, Caracas, Cartagena, Mar de Plata o Margarita. Hablando de cine, música, política o el Caribe en general. Falleció el pasado 23 de enero y nos legó todo esto cuanto hemos descrito y muchas otras cosas más. Honor y Gloria al compañero Rigoberto y larga vida a su obra fundamental.

Vladimir Sosa Sarabia
sosasarabia@gmail.com



Publicado en Semanario Todas Adentro N°747. 26 de enero de 2019.

Consulado Caribe: PALMIERI, PASADO Y PRESENTE

Todo aficionado musical, investigador o melómano tiene un músico de cabecera. Ese artista de la música, hombre, mujer o agrupación a la que siempre volvemos y le redescubrimos en cada escucha, aunque hayamos dado vueltas y vueltas a sus discos; en mi caso ese es Eddie Palmieri. Uno de los más ingeniosos y brillantes creadores de la música latina, miembro de honor dentro del jazz latino y pionero de lo que hoy se conoce como salsa. 

Este año se cumplen cinco décadas del lanzamiento de uno de los trabajos memorables de Palmieri, el álbum Justicia; una verdadera joya del catalogo Tico Records. Se trata de un disco de alto contenido social, donde la genialidad musical va de la mano de mensajes contra la discriminación, la injusticia y las desigualdades producto de la pobreza. 

Palmieri mete mano al jazz, a la salsa y la descarga para plantear lo suyo, y además hace gala de un puñado de músicos de primera línea entre los que destacan "Chocolate" Armenteros, Jose Rodrigues, Lewis Kahn, Nicky Marrero y Francisco Aquabella; Jimmy Sabater y Justo Betancourt en los coros e Ismael "Pat" Quintana en las voces. Es un trabajo que emociona aún medio siglo después de su lanzamiento. 

Hablar de Palmieri y su trabajo como músico, compositor, arreglista y director de orquesta es transitar un capítulo entero en lo que a música latina se refiere y es que su capacidad creativa e interpretativa lo ha hecho mantenerse a flote y seguir marcando pauta a sus 82 años de edad. En diciembre pasado lanzó Mi Luz Mayor una colección de once temas dedicados a Iraida, su fallecida esposa. Pero en julio del mismo 2018 ya había hecho público Full Circle, disco donde revisita ocho de los éxitos de su carrera pero que además sirvió para el lanzamiento de la app Palmieri Salsa Jams, suerte de reproductor interactivo, pionero en la salsa, que hará a los escuchas de este trabajo vivir una nueva experiencia musical. 

Es Eddie Palmieri dictando cátedra, revolucionando la música desde los tiempos de su orquesta La Perfecta en aquellos primeros años de la década de los sesenta, alborotando pistas de bailes, complaciendo los oídos más exigentes y hoy día al frente de los desarrollos tecnológicos de nuestro tiempo. Genio y prócer de la música latina. 

Vladimir Sosa Sarabia 
sosasarabia@gmail.com 


Publicado en Semanario Todas Adentro N°746. 19 de enero de 2019.

Consulado Caribe: CHANO, QUE MANTECA

En los Estados Unidos de los años cuarenta los blancos y sus big bands se habían apoderado del swing. Aquel ritmo fecundado y parido en las comunidades negras de New Orleans pasaba por una verdadera crisis estética y existencial. Se había comercializado, domesticado. Así, a mediados de la década los negros volvían por lo suyo e irrumpieron con una verdadera revolución dentro de jazz. Con Dizzy Gillespie, Thelonious Monk y Charlie Parker a la cabeza de aquella insurrección y planteando un novedoso estilo frenético e irreverente surgió el bebop.


En medio de aquella revuelta algunos músicos afrocaribeños aparecieron en escena, entre ellos Mario Bauza, Machito y Luciano "Chano" Pozo; este último un cubano nacido en La Habana en enero de 1915, experimentado conguero, ducho en los ritmos populares y religiosos de la cubanía. El percusionista ya consagrado en Cuba había tocado suelo norteamericano y es Mario Bauza quien lo pone en contacto con el trompetista Dizzy Gillespie que estaba en búsqueda de un tamborero para su agrupación.

La dupla transformó para siempre el jazz. Del trabajo conjunto y la fusión del jazz bebop y los ritmos afrocubanos surgió el cubop, llamado posteriormente jazz afrocubano, piedra fundacional de todo lo que hoy día se conoce como jazz latino. Fue en septiembre de 1947 que una presentación del dúo Gillespie-Pozo en el Carnegie Hall de Nueva York, retumbaría con Manteca, quizá el más famoso e impresionante tema cubop, desde entonces hasta nuestros días. Esa noche el jazz y la música toda cambió para siempre.

Manteca sería grabado en 1948, mismo año en el que una riña callejera acabaría con la vida del legendario tamborero en Nueva York, un 3 de diciembre. "Con Chano Pozo habíamos tenido un éxito inmediato. Pero lo que es importante: Chano cambió el gusto de la música en los Estados Unidos, y a mí me alegra haber tenido algo que ver en ese fenómeno. Chano, con sus siete tambores cubanos, fue el factor decisivo en el proceso de introducir e integrar la música afrocubana en el jazz norteamericano" diría Dizzy Gillespie a Leonardo Padura, publicado en su libro Siempre la memoria, mejor que el olvido. Viva Chano Pozo.

Vladimir Sosa Sarabia 
sosasarabia@gmail.com



Publicado en Semanario Todas Adentro N°745. 12 de enero de 2019.

Consulado Caribe; REGGAE PATRIMONIAL

A mediados a la década de los cincuentas en Jamaica, gracias la migración de las poblaciones rurales hacia las urbanas, se comienzan a encontrar los sonidos populares y tradicionales de la isla con los ritmos de moda norteamericanos que ejercían una definitiva y trascendental influencia en la cultura jamaiquina. Así, comenzó la mezcla de ritmos y sonidos; el mento y el calypso se conocieron con el jazz, el rhythm and blues y el soul, se emparentaron y nació el ska que ya a finales de la década dominaba las fiestas y encuentros de la juventud. 

Pasó poco tiempo para que el ska le diera paso al rocksteady, y poco más de un quinquenio para que el reggae apareciera. El ska y el rocksteady habrían sido los antepasados directos del sonido que en adelante representaría a todo un país, a todo un pueblo. Jamaica, una de las islas angloparlantes del Caribe, la más grande de ellas de hecho, sería reconocida como la cuna del reggae que gracias a su ritmo alegre y pegajoso y de sus letras comprometidas y esperanzadoras recorrería rápidamente el globo terráqueo e incluso se posicionaría en las listas de los éxitos musicales mas sonados. 

Bob Marley es el músico jamaiquino de mayor renombre en todo el mundo, fundador con Peter Tosh y Bunny Livingston de The Wailer, una de las agrupaciones pioneras del asunto junto a otros tantos como Count Ossie, The Maytals, Desmond Dekker, Prince Buster, Lee “Scratch” Perry o Jimmy Cliff, por citar solo a algunos. Ya para la década de los setenta el reggae era un éxito musical y comercial que tenia a un ejercito de jamaiquinos produciendo música y algunos de ellos incluso girando por las más importantes plazas del planeta. 

Del reggae se hicieron los jóvenes jamaiquinos y de otras islas del Caribe para acompañar la cultura rastafary, toda vez que varios de los exponentes del alegre ritmo abrazaron la causa que buscaba la repatriación a la madre África y la redención definitiva, tras la coronación en Etiopía de Haile Salasie I. Así le cantaron y le cantan a la paz, la equidad y contra el racismo, las desigualdades y el mal gobierno. Es el reggae jamaiquino música para la liberación y desde este 2018 es además Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. 

Vladimir Sosa Sarabia 
sosasarabia@gmail.com



Publicado en Semanario Todas Adentro N°743. 08 de diciembre de 2018.

Consulado Caribe: La Cuba Linda de Maite Hontelé.

Hace un año en estas mismas páginas hacíamos referencia a la trompetista Maite Hontelé. Decíamos que era una holandesa que toca y siente la música afrocaribeña como cualquier nacido en el Gran Caribe, que ese amor por lo nuestro la trajo a vivir a este lado del mundo, específicamente a Colombia y desde allí ha desarrollado un trabajo maravilloso en el campo de la salsa dura, la salsa que más nos gusta. 

En aquel momento hablábamos de Maite porque lanzaba el tema Casi Muero, composición de Juancho Valencia y grabado junto a la Orquesta Aragón. Ese sería el primer sencillo de su próximo trabajo para ese momento todavía en el horno. Hoy ya el álbum Cuba Linda es una realidad y podemos escucharlo o adquirirlo a través de diferentes plataformas digitales. 

Para este disco grabado en Cuba incorporó nueve tracks de pura sabrosura y es que Maite es una fenomenal interprete de la trompeta, pero lo que más admiro de su sonido es la capacidad para transmitir el amor y respeto por esta música con una sencillez y humildad sonora, que hace parecer que la melodía que escapa de su instrumento fuese la cosa más fácil de tocar de todo el planeta, y sabemos realmente que fácil no es. 

La trompetista se hace acompañar de referencias importantes de la música afrocaribeña. Ya mencionamos que en Casi Muero participa la mítica Orquesta Aragón, pero el álbum además cuenta con Robertón (Los Van Van), Alain Pérez, William Borrego y el grupo Osaín del Monte todos de la mayor de las Antillas; el quisqueyano Vicente Garcia y el reconocido sonero boricua Gilberto Santa Rosa prestan sus voces también para este Cuba Linda que da cabida a todos los ritmos posibles, salsa, son, cha cha cha, changüí, mozambique, rumba, jazz latino y hasta una especie de salsa choque en la voz de Goyo, rapera de los Chocquibtown de Colombia. 

La trompeta de Maite juega y hace lo suyo por todo aquello, protagoniza, deja de sonar y respeta a los invitados, es una trompeta en las manos de una dama. Es un disco para bailarlo en toda su extensión, pero si usted no es muy dado con el baile también vale disfrutarlo en la tranquilidad de su sonido sencillo, sincero, sabroso. Despunta la holandesa como una de las protagonistas de la música afrocaribeña actual. Es Cuba Linda y Maite maravillosa. 

Vladimir Sosa Sarabia 
sosasarabia@gmail.com


Publicado en Semanario Todas Adentro N°741. 01 de diciembre de 2018.