domingo, 10 de julio de 2016

LA COTA LIL: Carlos Puebla, Irreductible

Este martes se cumplirán 27 años de la partida de Carlos Puebla, excepcional trovador que no dudó nunca en otorgar sus dones a la causa de su pueblo, que libraba la batalla por su segunda independencia.

Siempre hemos pensado que él y Alí Primera tienen mucho en común, sobre todo la ausencia del miedo. A nuestro Padre Cantor jamás le tembló la voz ni el pulso para citar a Bolívar cuando nadie lo nombraba, para hablar de proletariado cuando el término estaba enclaustrado en pequeños grupos, para arengar contra el Imperialismo llamándolo por su nombre y oponiéndosele de frente con lo único que tenía: su cuatro, su guitarra, su creación, su voz y su irreductible militancia. Así, exactamente fue Carlos Puebla, enfrentado a toda forma de opresión y cantando las verdades aún a costa de la prisión y la persecución. Es leyenda cómo en plena dictadura de Batista fue invitado a la televisión y Puebla, todo él, vertical como era, cantó: “Aquí falta, según veo, un nuevo gesto mambí / la palabra de Martí / o el machete de Maceo”. Luego nadie quería salir del estudio de TV por miedo, justo lo que nunca tuvo el gran juglar.

Nació el 11 de septiembre de 1917 y nos dejó físicamente el 12 de julio de 1989, el martes hará 27 años. El anecdotario de su obra es infinito. Con su grupo “Los Tradicionales” hizo Este es mi pueblo, Pobre mi Cuba y Plan de Machete en plena dictadura y temas como En eso llegó Fidel, Duro con él, cinco puntos, Emiliana y hasta Venezuela, amén de Hasta Siempre y Que pare el son en tributo al Che. Un extenso artículo mío al respecto está en: http://www.cubadebate.cu/especiales/2009/07/12/carlos-puebla/#.V3_vIdZyhyQ

Carlos Puebla fue un legítimo sonero por música y por causa social.
Una vez dijo: “Yo no soy un cantante. Yo soy un cantor. Cantante es el que tiene con qué. Cantor es el que tiene por qué”. Fue a él a quien Nicolás Guillén dijo: El poeta eres tú. Y así sigue siendo. Poeta militante.

Lil Rodríguez
@lildelvalle

Consulado Caribe: UN DIA PARA EL BOLERO

El bolero salió de Cuba. Allí se originó, se desarrolló y despegó hacia el mundo entero, y tan sabroso y sentido es el bolero que muchos países, sobretodo caribeños, lo hicimos nuestro. Se dice de él, que acompaña en el despecho, pero sin encasillarlo, es maravilloso también para el cortejo, el amor y la alegría. Y es que el bolero es puro sentimiento, el más puro y genuino sentimiento hispanoamericano.

El pasado 2 de julio celebramos el bolero y a sus interpretes en esta tierra nuestra. Sobretodo conmemoramos la eternidad del más grande bolerista que haya parido la Tierra, el inolvidable Felipe Pirela, cuya vida fue cegada en 1972 en Puerto Rico, donde el venezolano de Maracaibo, cumplía compromisos artísticos. Allá en una calle de Santurce alzó vuelo a la inmortalidad El Bolerista de América.

Felipe Pirela, El Bolerista de América.
En honor a Felipe, quedó instaurado en nuestro calendario el 2 de julio como Día Nacional del Bolero, y fue gracias a La Patana Cultural del Complejo Cultural Teatro Teresa Carreño que este día especial de nuestra identidad no pasara inadvertido, así que allá nos convocamos los amantes de este ritmo 'senti-sonante' para celebrarlo junto a Fabiola José, Leonel Ruiz y el Grupo Iven.

Fabiola José. Foto: Manuel Valentini
Revivimos allí, el Parece Mentira de Fabiola José, un repertorio de boleros venezolanos que la cantora y el inquieto Leonel Ruiz, grabaron y convirtieron en un disco indispensable para los amantes de los ritmos del Caribe. Para esa placa convocaron a Roberto Koch, Gilles Grivolla y a Carlos “Nene” Quintero, quienes interpretaron a Aldemaro Romero, María Luisa Escobar, Ignacio Izcaray, Conny Méndez, Luis Laguna, Homero Parra, José Antonio Méndez, Ibrahim Bracho y al propio Leonel Ruiz, quien firma par de temas, uno de ellos Parece Mentira, que da título al disco, al show y a la gira.

Esa noche, camino a casa y todavía con el sabor del bolero en el corazón, corrió la voz con la noticia de la partida de otro insigne venezolano, se apagaba la vida de Carlos “Morocho” Hernández, uno de los mas grandes boxeadores de la historia de los cuadriláteros. Fue un día para homenajear, añorar, celebrar y despedir. Fue un día para el bolero, parece mentira.

Vladimir Sosa Sarabia
sosasarabia@gmail.com


Publicado en Semanario Todas Adentro N°617. 09 de Julio de 2016.
Enlace: https://issuu.com/todosadentro/docs/issuutira_617https://issuu.com/todosadentro/docs/issuutira_617

domingo, 26 de junio de 2016

LA COTA LIL: Al maestro con cariño

“No se dice 'lapso de tiempo' porque es una redundancia. Lapso solo aplica al tiempo, así que lo correcto es decir por ejemplo, En un lapso de diez días”.
Ajá
“Trate de no convertir sustantivos o adjetivos en verbos”
¿Cómo así?
“No escriba ni diga nunca eso de 'aperturar', por ejemplo, o 'versionar'. Es terrible.
Ajá
“No entiendo por qué ahora dicen 'mi amigo personal', si un amigo es un amigo.¿será que no creen y necesitan acentuarlo?
Ajá
“¡Qué barbaridad! ¿Cómo pueden escribir que se le hizo la autopsia a un cadáver?. Es autopsia nada más. Que yo sepa no se le hace autopsia a un vivo”.
Ajá
“Mija, tenga cuidado con el 'ingresar' y el 'entrar'.
¿Por qué?
Porque no son sinónimos. No es lo mismo, por ejemplo, entrar en un hospital que ingresar en él. A la Real Academia de la Lengua entran muchas personas, pero pocas ingresan a ella. ¿Me copió?
Ajá

Y así por esa vía de enseñanza sencilla, alegre e inolvidable, el inmenso periodista que fue el profesor Jesús Rosas Marcano me enseñaba el amor al idioma sin aula, con afecto al viento. Nos sentábamos en unas escaleras en cualquier parte y allí nos ratificábamos la amorosa responsabilidad de ser periodista más allá de la crónica, el reportaje, la opinión, pues incluíamos la verticalidad con el idioma, golpeado en estos tiempos tanto en el hablar como en la escritura.


Como él, me es imposible olvidar a maestros periodistas que he conocido directamente como Jesús Romero Anselmi, Carlos María Gutiérrez, José Suárez Núñez, Carlos Jorquera y Eleazar Díaz Rangel entre otros, o a mi eterno profesor de castellano, Carlos Gauna y a mi querido profesor de latín, Germán Flores por haberme inculcado ejemplo y valores. Algunos siguen haciendo camino y otros partieron a ejercer la eternidad.

Mañana, Día del periodista venezolano, ratificamos nuestro compromiso con la gratitud, con la verdad, y con las formas de decirla.

Lil Rodríguez
@lildelvalle


Mestro Jesús Rosas Marcano

sábado, 25 de junio de 2016

Consulado Caribe: COLOMBIA EN PAZ


Se escuchan los tambores de la paz. Al son del guaguancó y la rumba, la insurgencia fariana y gobierno colombiano han estado sentados en una mesa, servida gracias al hermano pueblo cubano, negociando la paz de Colombia. Se acerca el fin de una guerra cuya fecha de vencimiento se pasó por varias décadas. El Caribe, ha servido de sede para garantizar que las partes puedan verse las caras, escucharse y llegar a acuerdos concretos, para beneficio no solo de colombianos y colombianas, sino de toda la región. La Habana, con su tumbao y su calor humano, ha sido el escenario.


La mesa de acuerdos de paz, ha contado con Cuba y Noruega como garantes, pero además de Chile y Venezuela como países acompañantes. Es este proceso también, en gran medida, legado del comandante Chávez, quien se dedicó a allanar el terreno para que guerrilla y gobierno colombiano tendieran puentes para el dialogo; siendo paso fundamental para todo este asunto, su apoyo a las gestiones de Piedad Córdoba para las liberación de políticos, militares y policías retenidos por las FARC-EP, como prisioneros del conflicto.

Parece inminente el acuerdo de paz, toda vez que Timoleón Jiménez y Juan Manuel Santos, Comandante de las FARC-EP y Presidente de Colombia respectivamente, han puesto todo su empeño en este asunto, pese al campo minado que constantemente ha ido sembrando y cultivando un importante sector guerrerista liderizado por Álvaro Uribe Vélez, enemigo no solo de la paz en su Colombia natal, sino incitador además de la violencia en la Venezuela bolivariana.
Manuel Marulanda y Jacobo Arenas, Fundadores de las FARC-EP
No puede uno denominarse bolivariano, sin sentir un amor profundo y especial por Colombia, es un amor confeso e incuestionable. Ya lo cantaba Alí: “El Orinoco y el Magdalena se abrazarán, entre canciones de selva, y tus niños y mis niños, le cantarán a la paz”. Así el último conflicto armado de esta región, está próximo a su fin. Ahora toca hacerle frente a la injerencia, al intervencionismo, a la injusticia y a la desigualdad, tanto en Venezuela, como en Colombia y toda nuestra América.

Con Bolívar, con Manuel...

Vladimir Sosa Sarabia
sosasarabia@gmail.com
Publicado en Semanario Todas Adentro N°615. 25 de Junio de 2016.
Enlace: https://issuu.com/todosadentro/docs/tira615

domingo, 19 de junio de 2016

LA COTA LIL: Phidias, más allá de la salsa

Estaba el mundo conmemorando el cincuentenario de la muerte de Carlos Gardel cuando falleció Phidias Danilo Escalona, precisamente en día de San Juan. Además era día de fiesta nacional por la batalla de Carabobo, lo que implica que también ese 24 de junio era aniversario de la muerte en combate de Pedro Camejo, el Negro Primero, quien entregó la vida por la patria cuando solo contaba con 31 años de edad. Qué fecha.

Este viernes que viene se repite el ciclo del recuerdo:
Se cumplirán 81 años de la inmortalidad de Gardel, 195 años de Carabobo y del sacrificio del Negro Primero. La celebración de San Juan Bautista con seguridad será por todo lo alto y los salseros recordaremos a Phidias al cumplirse 31 años de su viaje cuando apenas tenía 51 años, que los 52 los cumplía en octubre.

Los recuerdos suelen ser recurrentes y nos aferramos a ellos como una forma de revivir la historia, el episodio, la leyenda, las lecciones que nos deja el tiempo en todos los ámbitos. Quien no recuerda no avizora futuro. Creo que los salseros de corazón somos recordones pues esa fibra de emoción y música, de contextos y discriminaciones, de “te odio y te quiero” nos mueve el alma, y, claro, los pies.

El venidero viernes, y con el debido respeto por las demás efemérides, evocaremos a Phidias Danilo Escalona, tan inmenso en su bigote como en su voz, una voz irrepetible que contaba con el soporte de una vasta cultura, del amor infinito por el idioma y la dicción, y por su convicción firme de saber que Venezuela y el Caribe estaban escribiendo una historia, entendible a profundidad por quienes manejaran los códigos de la certeza.

Hay que estudiar a Phidias más allá de la salsa, en verdad. Esa voz, esa vida y esa obra nos está enviando señales. Dejar al bigotón solo en lo salsoso es un error... nos estaríamos perdiendo lo mejor de su esencia. ¿Copiado? Esa es la clave.

Lil Rodríguez
@lildelvalle
Phidias Danilo Escalona. Foto: tomada de Aporrea.org